Pica la naranja: Atenas volvió a entrenar

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Con todos los controles necesarios, Atenas volvió a las prácticas. Foto: Andrés Arequipa

CORONAVIRUS. FORMATIVAS. El club Apache retornó hoy a los entrenamientos de sus categorías formativas, desde mosquito hasta U21, aplicando estrictos protocolos de seguridad e higiene. Enterate cómo afrontó la pandemia el equipo de San José y de qué manera está trabajando en la vuelta a las prácticas.

Y un día volvió. De a poco, los clubes de Mendoza empezarán a abrir sus puertas para que los chicos vuelvan a entrenar y a pisar el parquet de las canchas de la provincia. Hace más de una semana que la Federación de Básquet publicó el protocolo para entrenamientos, pero las instituciones esperaron a la palabra de Nación y de Provincia para comenzar a entrenar.

Uno de los pioneros en la materia fue Atenas Sport Club. Con un protocolo propio, adaptado a las sugerencias y recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación, Provincia y diferentes especialistas en salud deportiva, el Apache está trabajando horas extras para entrenar a sus divisiones inferiores.

Así entran a la cancha los chicos: Primero, el alcohol.

En la reapertura, por los pasillos rojinegros, el presidente Nahuel García habla con cada empleado del club abocado a la limpieza y desinfección de cada uno de los elementos. En medio de la vorágine del momento, habló con Salto Inicial.

«Teníamos mucha ilusión, tanto dirigentes como jugadores, de volver al club. Armamos y preparamos todos los protocolos y creo que estamos muy bien para afrontar este momento muy difícil«, comenzó contando el presidente de Atenas.

Acto seguido, García explicó qué medidas sanitarias están tomando: «Nosotros hicimos un protocolo adaptando el del estado, el de la federación y sumando lo que nosotros creíamos que necesitábamos. Al entrar, los chicos se mojan los pies con desinfectante. Después, tienen que traer cada vez que vienen una declaración jurada donde entre otras cosas especifican que temperatura tenían antes de salir de su casa. Antes de entrar a la cancha se ponen alcohol en gel, tienen que traer todos su bolsa de higiene con su nombre«.

Acerca de la metodología de trabajo para mantener distancia social y prevención sobre posibles contagios, explicó: «Los entrenamientos son de nueve jugadores, con la condición de que no puede haber partidos. Cada uno tiene una pelota, en un entrenamiento que dura cincuenta minutos. En los diez minutos restantes de la hora desinfectamos las pelotas y ya arranca otro grupo»

Por el momento, los mayores no volverán a entrenar, aunque ya estar en el Nelson Pedemonte después de 90 días fue un mimo para una dirigencia con sangre roja y negra. «Estábamos desesperados por volver al club. Ahora tenemos que esperar los partidos pero para eso faltan muchos meses, creería. Por eso, hasta que desde la Federación no nos de una fecha aproximada, el equipo de Superliga no va a volver a los entrenamientos«, afirmó el mandamás de calle Viamonte.

Parte del U15 entrenando.Foto: Andrés Arequipa

Un esfuerzo conjunto que hizo posible mantener los números

Con orgullo, Nahuel García explicó cómo hizo para que en un contexto de poca recaudación pero con gastos fijos, el club arranque esta nueva etapa con los números redondos. «Hay que destacar a los padres de los chicos que hicieron un esfuerzo para seguir pagando la cuota. Nosotros decidimos bajarla a la mitad y el 60% de los socios pudieron pagar. Esto nos permitió poder afrontar tanto los gastos edilicios como el sueldo de los profes«.

Sin embargo, fueron los profes de la institución los que también hicieron su aporte, ya que aceptaron una baja en el sueldo debido a este momento. Por eso, todas las fuerzas del club tiraron hacía el mismo lado en un momento en el que la situación lo pedía, y el fruto está a la vista. Un 75% de los chicos del club volvieron a entrenar. «Es un número mucho mayor al esperado«, afirman desde la institución.

Monica Pozzebon junto a los más chiquitos.Foto: Andrés Arequipa
Foto: Andrés Arequipa

FOTOS: ANDRÉS AREQUIPA