«Cuidemos la ilusión de los niños….»

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OPINIÓN. MINIBASQUET. El último sábado, volvieron a competir nuestros Mosquito, Premini y Mini. Lamentablamente, los chicos de Rivadavia no pudieron jugar su partido porque no se presentó su rival. Una mamá del Naranja, escribió una reflexión y queremos compartila. 

Por Alejandra Arboit (Mamá de Premini y Mini de Rivadavia Básquet). 

Son muchos los padres que apostamos a la formación deportiva y al entrenamiento de nuestros hijos para el crecimiento infantil. En la formación deportiva de los niños los objetivos son muchos, entre los cuales, encontramos dotarlos de una educación motriz, inculcarles y reforzarles valores universales, lograr una actitud hacia la actividad, que se traslada en una actitud de vida, ayudarlos a no ser apáticos, a tener entusiasmo y a trabajar en equipo.

Estos son los motivos por lo que los adultos incentivamos el deporte en los niños. Ahora cuál es el motivo por los que los niños de hoy, en un mundo de tecnología y redes sociales, se inclinan por compartir la utopía de los padres y practican deporte, para ellos es diversión, entretenimiento, no es un entrenamiento, para los niños en su formación es pasatiempo. Toda la semana con su grupo y esperan ansiosos el fin de semana para unirse a otros pares que disfruten como ellos de este juego, que es la práctica de un deporte.

Aquí aparece nuevamente el rol de los grandes llámese, Federación, Dirigentes, Árbitros, Padres, Entrenadores y Auxiliares, porque para que este juego tan esperado del fin de semana se concrete, los adultos debemos poner desde el lugar que nos toca nuestro grano de arena y si todos colaboramos en lo que nos toca, esto es posible y la ilusión de los niños se ve concretada. Los adultos debemos empezar a hacer mayores esfuerzos porque de nosotros depende la ilusión de los niños y su futuro.

Motiva esta reflexión la gran decepción que observé en las caritas de más de 24 niños de entre 8 a 12 años (categoría MINI y PREMINI) el último sábado por la mañana, cuando con todo sacrificio e ilusión se levantaron para concurrir al estadio de Rivadavia Básquet, a la espera de sus compañeros de un equipo del Gran Mendoza, que por algún motivo no concurrieron a jugar. Varios pueden ser los motivos, pero lo cierto que cualquiera que sea el motivo, siempre es responsabilidad de los adultos y no de los niños.

No sé a ciencia cierta, si en esta oportunidad fue la distancia que nos separan de los clubes del Gran Mendoza, porque entendemos del esfuerzo que implica viajar, tanto económico como de disponibilidad de tiempo, pero este esfuerzo para Rivadavia Básquet, como para muchos otros clubes del interior es sábado por medio, osea dos fines de semana al mes y sólo pedimos que los que deben venir a Rivadavia desde el Gran Mendoza que es una sola vez en la temporada hagan sus esfuerzos, se llenen de buena voluntad por los niños, que después de dos meses sin un partido programado esperaron poder medirse en este desafío de crecimiento y encontraron solo la desilusión de no poder jugar.

Por nuestros niños, las formativas del Básquet de Mendoza, debería arbitrar los medios de que si no se juega, se anticipe información para que árbitros, entrenadores, niños y padres no se movilicen a una ilusión truncada, la ilusión de jugar un partido, la ilusión de los niños.