
APERTURA. NIVEL I. Otra vez la lluvia fue la protagonista y el partido entre Andes Talleres y Banco Mendoza «B», fue suspendido antes de iniciarse el tercer cuarto. El Matador iba ganando 39-30.
Lamentablemente en el Salvador Bonanno, uno de los mejores estadios cerrados con los que cuenta la provinicia, el gran diluvio que se hizo presente en la noche mendocina, afectó el normal desarrollo del partido. Los jueces ya habían marcado los últimos 3 minutos para que finalizara el entretiempo, pero al notar las goteras que caían sobre el parquet, se tomaron un momento para analizar si era posible jugar a pesar del agua.
Lo que empezó como una pequeña filtración se multiplicó y aumentó la cantidad de agua que caía. En un principio se planteó la posibilidad de que alguien se quedara en un costado de la cancha secando cada vez que se mojara la cancha, pero luego esto estaba totalmente descartado.
En común acuerdo con capitanes y entrenadores se decidió aguardar 20 minutos: si la lluvia paraba y en consecuencia dejaba de caer agua en la cancha, se jugaba. Pero el agua se acumulaba en el tinglado y por más que el diluvio parara, la gotera no iba a cesar. Por eso, a las 23:10, Leandro Robles árbitro del partido, citó a capitanes y entrenadores nuevamente y se informó la suspensión del juego.
En cuanto al juego, en el primer cuarto estuvieron muy parejos y Banco había tomado la ventaja inicial. Luego Talleres mejoró el trabajo en ataque y remontó poniendose 12-9 arriba. La paridad se mantuvo y cerraron en 16. Luego, los de Nicastro sacaron una pequeña ventaja en el inicio del segundo y con una buena actuación en ambos lados de la cancha estaba al frente en el marcador, mientras que el Verdinegro se mantuvo a tiro con sus internos. Pero sin inconvenientes los locales lograron cerrar el período 39-30.












