¿Por qué merecen salir campeones?

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Hoy, desde las 20, jugarán Murialdo vs. Atlético Club San Martín el tercer juego de la serie final del Clausura en Villa Nueva. El que cante victoria, grita campeón. Un sueño para dos instituciones que apostaron por un proyecto deportivo y hoy están disfrutando de su cosecha.

Es histórico en el básquet de Mendoza que los clubes marquen épocas, etapas. Que escriban su nombre en tinta de oro y queden guardados de por vida en los libros de campeones. Sucedió con Talleres en la década del ´60 y ’70, apareció Cano, luego Atenas y su formidable década del ’80 junto a Macabi. Sorprendió Rivadavia y destronó a los grandes por aquellos años. Murialdo se entreveraba entre las potencias. Surgió Mercado Cooperativo de Guaymallén hasta que pisó Regatas, amo y señor de la década del ’90, convirtiéndose en el embajador del básquet mendocino. Fue la bandera de la provincia durante años. A principios de la década del 2000, Regatas continuaba con su dominio, explotó Instituto De Paolis, resurgió Anzorena y se sumó General San Martín. Eran imbatibles. La década del 2010 arrancó con la resurrección de Atenas y de Rivadavia y volvió a Anzorena. El Naranja  sobresalió del resto y recuperó su lugar en el básquet de Mendoza y a nivel Nacional. Hoy, juega Liga Argentina y por esta razón, el certamen mendocino ha quedado relegado. Desde el 2015, la Unión Deportiva San José, también se animó a vestirse de grande y se metió en cuanta finales se haya jugado. Metió su primer título anual y siempre es candidato en todos los torneos.

Sin embargo, desde al año 2015-2016, aparecen dos clubes que no son los históricos del básquet de Mendoza. Son gigantes y con mucha historia a nivel sociedad mendocina. Villa Nueva es sinónimo de Murialdo y Atlético Club San Martín, es el gigante del Este provincial. Tenían una materia pendiente y era el básquet. Por esta razón, sus directivos, comenzaron a trabajar en un proyecto a corto, mediano y largo plazo. La actualidad los encuentra que en tres años, ascendieron varios escalones y hoy están definiendo el campeón de la Superliga. Ambos conjuntos merecen gritar campeón. Por merecimientos otra opción no les cabe.

El conjunto Canario tiene una particularidad y que su plantel está formado casi el 100 x 100 por jugadores formados en su propio semillero. Y más allá de la impronta de su entrenador Sergio Pedemonte (cambió la forma de ver, sentir, jugar y prácticar el básquet), quien llegó a Villa Nueva cuando el equipo descendió a la A3, hoy Nivel 2, es que muchos de estos jugadores fueron formados en sus divisiones formativas por Mariano Pérez, sin dudas, uno de los mejores entrenadores a nivel formativas de Mendoza. Por algo, Murialdo es protagonistas en todas las categorías. La otra parte ya se conoce, subcampeonato y ascenso del Nivel 1, campeón y ascenso a la Superliga y proceso de adaptación y cambios de objetivos: chau palabra descenso, bienvenida palabra campeonato. Y así fue nomás. Clausura 2017: jugó por no descender y luego ganó la reválida. Apertura 2018: cuartos de final perdiendo en tercer partido ante Atenas Sport Club en el Pozo Apache. Clausura 2018: primero en la fase campeonato y define en el título en tercer juego. Es imposible no mencionar la jerarquía que le otorgaron a los jugadores del club, la llegada desde principios de año del venezolano Jesús Martínez y la incorporación de Santiago Egas. A un triunfo de la gloria. A una victoria de cortar una sequía de 32 años, ya que Murialdo no grita campeón en el círculo mayor desde el Clausura de 1986, cuando derrotó a Andes Talleres en el estadio Pacífico por 78-70 y Villa Nueva vivió un verdadero tsunami de felicidad. Hoy, puede ser un gran día para uno de los clubes más emblemáticos y completos de la provincia de Mendoza.

El plantel que se hizo un lugar en la historia del Atlético San Martín.

Atlético Club San Martín es sinónimo de fútbol, de pasión ilimitada. Es una de las expresiones culturales y deportivas más importantes de nuestra provincia. El hincha de San Martín tiene un sentido de pertenencia único. Sólo existen dos colores: el rojo y el blanco. Chacarero se nace, no se hace. Por esta razón, cada vez que una camiseta del ACSM está participando en algún evento, su hincha queda la garganta roja de tanto gritar y defender sus colores. Y como todo club de fútbol, abrió las puertas a otros deportes como el hockey sobre patines (siempre fue potencia) y el básquet. Entre los logros más importantes del Chacarero en el deporte de la Naranja, se pueden mencionar el ascenso a Primera división allá por 1988, ascenso al Nivel 1 en el 2005, ascenso a la Superliga en el 2017 y campeón de Superliga en el Apertura 2018. Es decir, que su crecimiento desde el año 2015 ha sido constante. Con un plus: la institución chacarera siempre apostó por el espectáculo, por ello, no le tembló el pulso y metió dos jugadores proveniente de EEUU en el ascenso. Conquistado el objetivo, jugó el primer torneo en Superliga, y sumó a otro norteamericano (pero cortó uno de los que logró el ascenso). Objetivo logrado: mantuvo la categoría.

Sin embargo, el 2017 fue el año del despegue total. Había que salir campeón y lo logró. Apostó nuevamente por Sergio Peralta, un entrenador que dejó su huella en el club, artífice principal de esta etapa dorada del club. Desde Estados Unidos, llegaron jugadores de la talla de Mosley (seguirá su carrera en Del Pogreso de Liga Argentina), Taylor y Mermelstein, tres jugadores que llevaron al Chacarero a gritar campeón. Esta jerarquía permitió un crecimiento y una evolución admirable de jugadores de la talla de Ramiro Espinosa y Elías del Ponte. Chicos del propio club que demuestran que la Superliga es su categoría. Y abajo vienen empujando nombres como Castro, Gutiérrez y Ferlaza.

Ambos clubes también crecieron desde la infraestructura y fueron cumpliendo etapas como por ejemplo, el parquet flotante. Un sueño que cuesta y mucho en los clubes de Mendoza. Pero lo más importante, a pesar de todos los logros deportivos, es que ambos semilleros están repletos de jugadores, desde mosquito hasta U19. Por esta razón, el futuro de los dos está asegurado.  

Hoy, el Club Leonardo Murialdo y Atlético Club San Martín definen el campeón de Mendoza. Es el resultado de un proceso de trabajo serio, profesional y a conciencia. Aplausos para las dos instituciones. 

Por lo tanto, sobran motivos, para que griten campeón en el Torneo Clausura. 

¡Qué gane el mejor y que brinden para los amantes de este deporte, una verdadera fiesta!