
Maximiliano Torino habló con Salto Inicial luego de confirmarse su rotura del tendón de aquiles y, a pesar de que todavía está mal animicamente, aclaró que quiere operarse cuanto antes para arrancar la recuperación.
En ocho minutos era el mejor de la cancha. Tres bombazos desde los 6,75 que le dieron a Anzorena la ventaja parcial del juego posicionaban a Maximiliano Torino como la figura del encuentro. Sin embargo, cuando intentó ir a buscar un rebote perdió el equilibrio y debió ser atendido. Lamentablemente, el diagnóstico preliminar fue confirmado esta mañana por los estudios médicos. Rotura del tendón de aquiles, con una recuperación de entre cinco y seis meses.
Maximiliano Torino le atendió el teléfono a Salto Inicial para dialogar sobre este duro momento. Arrancó contando cómo fue su mañana post lesión. «Fui al Hospital Español a la mañana, hoy me vio el traumatólogo, me tocó el tendón y confirmó que estaba cortado. Después de la radiografía se termino de definir todo, hay que operar y lleva una recuperación de seis meses», expresó el interno.
El ex jugador de Rivadavia contó cómo fue ese momento: «Veo que tiran al aro, fui a saltar y yo pensé que Piuma me había pisado porque senti un chicotazo, medio que me desestabilizó. Me quería parar y no sentía el pie, se me fue el cuerpo y capi. Primero pensé que era el tobillo, despues me toqué el tendón y no sentí nada. Es una sensacion fea, porque es mi primera lesión grave. Lo máximo que había tenido fue un esguince»,
Acerca de cómo continuará Anzorena sin un jugador vital en la rotación, Torino manifestó: «No se si van a salir a buscar un jugador o no. La rotación de los jugadores se hace más corta ahora, porque la mayoría de los chicos son jóvenes y están en su primer Federal. Ahora a la fuerza van a tener que ganarse un respeto en la categoría». «Mi idea es operarme en Mendoza, entre lunes o martes voy a ir al médico, el mismo que operó a Revellino. La idea mia es estar con el equipo, acompañarlo. Si empiezo todo en acá, lo termino acá. Además, sirve para que el médico tenga un seguimiento directo. Solamente en las fiestas me voy a ir a Salta», agregó.
Una lesión así no es fácil para ningún jugador, y por eso el Bachí comentó: «Estaba muy bajoneado ayer, todavía lo estoy. Tengo miedo de cómo volveré a la cancha porque nunca me había pasado esto. Tengo que ser fuerte por mi familia, por mi novia y por los que me bancaron».
El salteño no quería dejar pasar la oportunidad de destacar la solidaridad que el básquet de Mendoza tuvo con el después del diagnóstico. «La verdad me hacen sentir uno más, recibí anoche el llamado de la gente de Rivadavia, que siempre se portó muy bien conmigo. Me hablaron, tanto dirigentes como ex compañeros se pusieron a dispocisión. Además, la familia Aguilera y Schestakow de Anzorena también me acompañan. Me puso muy contento el llamado también de gente con la que no compartí equipo pero se preocuparon por mi, como Rodri Griffa, Leandro Masieri o el Hacha Sánchez».












