La Selección Femenina y su dura realidad

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El duro presente del basquetbol femenino en la Argentina.

SELECCIÓN ARGENTINA. Las jugadoras expresaron en las redes, la total ausencia de comunicación, de un proyecto definido y su preocupación con respecto al futuro del basquetbol femenino en la Argentina.

Confirmado que no habrá Liga Nacional Femenina y en medio de una pandemia que nos incluye a todos, las jugadoras de LAS GIGANTES dijeron BASTA. A partir de publicaciones en las redes sociales dieron su punto de vista con respecto a la dura realidad en la que viven y miran con mucha preocupación el futuro del basquetbol femenino en Argentina.

Este es el texto que fue subido por cada una de las jugadoras.

Salto Inicial habló con Natacha Perez quien nos dijo: «El comunicado explica la situación actual que estamos viviendo. Representa lo que pasó siempre y pasa en la realidad de nuestro basquet femenino, lo que se vive en el país. No todos los clubes del país hoy pueden jugar a nivel nacional un torneo. La realidad es que el basquet femenino no es profesional. Es una lucha que tenemos y necesitamos dar un gran paso. Pese a que son siete equipos que juegan la Liga Nacional, es una lucecita de esperanza, agarrarse de ella y hacerla crecer. Es un gran inicio. El reflejo de nuestro basquetbol es que muchas de las jugadoras ponen plata para jugar, para pagarle a los entrenadores, se pelea con el masculino porque no hay cancha, gastan mucha plata para jugar. El no ser profesional hace que se pierda calidad y que la pelea contra eso sea de siempre. Queremos mostrar una visión más allá de la Selección. Estamos muy tristes, enojadas, decepcionadas porque hace seis meses que nadie de la CABB se acercó a nosotras, desde el punto de vista basquetbolístico, físico, mental, nutricional. Nadie sabe nada nuestro. No hay un proyecto, un cuerpo técnico conformado y confirmado, no se sabe nada, es como que nos tragó la tierra. Es la gota que rebalsó el vaso. Salimos a hablar porque estos seis meses nos dolieron un montón, y vemos que no se vive lo mismo en otras disciplinas y menos en el masculino. No nos merecemos esta realidad».