
CLAUSURA 2019. SUPERLIGA. CUARTOS DE FINAL. Fernando Ronco dialogó con Salto Inicial tras el triunfo del Atlético Club San Martín ante Rivadavia Básquet, su ex equipo y del cual es hincha e ídolo para sus simpatizantes. ¿Hay «Hueso»para rato?
La magia está intacta. Es uno de los últimos románticos del básquetbol provincial. Con sus 38 años, disfruta de una nueva etapa en su carrera, junto a dos ex compañeros y amigos que tuvo en Rivadavia: Abel Trejo y Diego Cabañez.

Justamente Ronco fue el descubridor de “Chiquito”. La leyenda cuenta que lo vio con sus 2,04 metros en el gimnasio municipal de Rivadavia y lo invitó a entrenar, teniendo 18 años y sin haber jugado nunca al básquet. Nadie hubiera imaginado lo que terminaría siendo Trejo, sin dudas, uno de los mejores pívots de la provincia y del interior del país de los últimos diez años, que hoy ha decidido tomarse un descanso del día a día de la competencia nacional y dedicarle más tiempo a la familia.
Por otra parte, con su amigo Diego Cabañez, una vieja promesa los volvió a juntar. La idea era hacerlo en Rivadavia, pero el destino los puso otra vez juntos en un parquet con la casaca Albirroja, donde Diego es profeta en su tierra y el Hueso de a poco se fue ganando el cariño del simpatizante Chacarero.

-No debe ser sencillo para vos, desde lo emotivo, tener que enfrentar a Rivadavia y más en una serie Playoffs…
-La verdad que es una sensación fea. Todos saben que soy Naranja, pero hoy me debo a San Martín y tengo la obligación de jugar. La serie nos encuentra con un Rivadavia que tiene la mente puesta en la Liga Argentina, lo cual es entendible. El resultado es abultado, pero veremos qué ponen el lunes en su cancha.
-Al margen de lo que sentís por Rivadavia, imagino que estás feliz por volver a tener protagonismo como jugador, algo que hacía tiempo no tenías…
-Es lindo volver a sentir esto en Playoffs, que es la mejor parte del torneo. Agradezco a toda la gente de San Martín que me ha brindado todo para que esté cómodo. Estamos 1-0 arriba y buscaremos la clasificación a semifinales el lunes.
-¿San Martín tiene el mejor juego interno de la Superliga?
-Yo creo que sí. Tenemos tres pivots y son muy fuertes los tres. Sacan una gran ventaja. Hemos ido conectándonos con el transcurso de los partidos, creo que nos falta un poco más para poder jugar como queremos, pero vamos por buen camino.
-Aparte de San Martín, ¿Quiénes son tus candidatos al título?
-Me parece que San José y Macabi son los equipos más firmes. El mismo Junín si pone lo mejor, puede ser campeón. Atenas creo que por las bajas que ha tenido ha quedado en un segundo plano. Entre San José y Macabi estará uno de los finalistas. Ojalá el otro seamos nosotros.
-¿Cómo sigue tu futuro? ¿Hasta cuándo tenés contrato con San Martín?
–Hasta ahora sólo hasta fin de año. No sé si siga jugando después de este torneo, aunque todos los años digo lo mismo (risas). Quería volver a compartir equipo con Diego (Cabañez), él fue quien me insistió para venir y más cuando se dio lo de Chiqui, fue lo que me motivó a venir a San Martín.
-Se te ve muy bien física y basquetbolísticamente. Da la sensación que hay “Hueso” para rato…
-No, para nada. La cabeza ya la tengo en otro lado, veremos qué decisión tomo a fin de año.
-¿En dónde está tu cabeza?
–En dirigir, o estar afuera de las canchas. Son muchos años y ya uno se cansa, más allá de que me encanta jugar, llega un momento que me desgastan de los entrenamientos o los viajes hasta acá. En diciembre veré que hago.













