
SUPERLIGA FEMENINA. INSTITUCIONAL. En la previa del clásico entre Unión Deportiva San José y Atenas Sport Club, en una excelente iniciativa por parte de los directivos del Santo, se retiraron las camisetas número 9 de Natalia Furlanetto y número 8 de Gabriela Herrera. Símbolos del básquet femenino del Sanjo. Multicampeonas anuales: 2021-2022 y 2023. Un recuerdo imborrable. Glorias eternas.
Pónganse de pie. Aplaudan hasta que el dolor en las palmas sea el único testimonio de la emoción. No hay otra opción posible ante la grandeza. En la previa de un nuevo clásico de barrio entre San José y Atenas Sport Club, el estadio Mario Díaz fue testigo de un acto de justicia poética: el retiro definitivo de las camisetas número 9 de Natalia Furlanetto y número 8 de Gabriela Herrera. A partir de hoy, al más puro estilo de la NBA, ambas telas colgarán de las paredes del Santo como guardianes de una época dorada.

Hay un quiebre inequívoco en la historia del básquet femenino de San José, un antes y un después trazado por el talento de estas dos gigantes. Tricampeonas anuales (2021, 2022 y 2023) y arquitectas de la mística del club, Furlanetto y Herrera transformaron el esfuerzo en cátedra, marcando el rumbo de las jóvenes jugadoras que hoy dominan la categoría máxima.

La carrera de Gabriela Herrera es el triunfo de la devoción. Despuntó en el Club Obras Mendoza y con apenas 16 años ya vestía los colores de la Selección Argentina. Fue multicampeona con La Gotita, encadenó siete vueltas olímpicas consecutivas con General San Martín y bordó su pasión en Andes Talleres, Banco Mendoza (campeón), Las Heras Básquet y Gimnasia y Esgrima (ascenso y medalla de oro). Y aunque cruzó el océano hacia Europa y recorrió las canchas de la Liga Nacional, su corazón quedó siempre anclado en la calle Bandera de Los Andes. Ni siquiera una lesión cruel pudo frenarla: trabajó en el silencio absoluto de la recuperación para regalarle a su gente un último baile, despidiéndose en lo más alto tras gritar campeona en el Apertura 2026.

A su lado, Natalia Furlanetto construyó un legado de igual jerarquía. Nacida en la cantera de Murialdo, fue una jugadora determinante a nivel nacional con Petroleros YPF en los años 2000, para luego llevar su básquet a Pacífico y cosechar títulos en cada rincón donde picó la naranja. Su regreso a San José no solo multiplicó las copas en la vitrina, sino que encendió su vocación de maestra. Con un ADN puro de formadora, Furlanetto se convirtió en la brújula del semillero del Santo y hoy conduce los destinos de la Selección Mendocina Infantil.

Porque en el deporte de alto rendimiento, lo verdaderamente glorioso no es solo llegar a la cima, sino la marca indeleble que se deja en el camino. ¡Gracias, Gabi y Nati, por la entrega, la mística y la pasión interminable!













