
INSTITUCIONAL. Durante la reunión de Consejo en Andes Talleres, el excolegiado expuso que la entidad no presenta balances ni documentación ante la DPJ desde 2018. El actual presidente, Sebastián Mellado, aseguró que están trabajando para normalizar la situación.
En la última reunión del Consejo Directivo de la Federación de Básquetbol de la Provincia de Mendoza, desarrollada el pasado lunes 29 de junio en las instalaciones de Andes Talleres Sport Club, la escena sumó una fuerte tensión con la sorpresiva presencia de Mario Aluz. El exárbitro internacional y expresidente del Colegio de Árbitros tomó la palabra para denunciar formalmente una grave situación institucional que atraviesa la entidad que nuclea a los jueces.

Aluz informó a los presentes que el Colegio de Árbitros se encuentra en una situación irregular, ya que no presenta la documentación correspondiente ante la Dirección de Personas Jurídicas (DPJ) desde el año 2018, coincidiendo con el cierre de su propia gestión presidencial. Asimismo, aclaró que intimó formalmente a la actual conducción y que jamás obtuvo una respuesta.
La réplica no tardó en llegar. Sebastián Mellado, actual presidente del Colegio, tomó la palabra de inmediato y aseguró que ya se encuentra trabajando junto a un equipo de profesionales para regularizar los papeles y poner al día la situación legal ante la DPJ.
Por otro lado, la reunión sumó un nuevo condimento político con la intervención del árbitro Pablo Leyton, quien exigió a presidencia del Colegio en los próximos comicios, programados para marzo de 2027.
Ante este escenario, tanto el presidente de la Federación, Nicolás Popón, como los delegados de los clubes presentes, exigieron a las autoridades del Colegio de Árbitros que normalicen la situación en los plazos legales establecidos, garantizando un proceso electoral transparente para el año entrante.

Lo que hasta hace poco era un secreto a voces —la profunda división interna entre los jueces mendocinos— finalmente salió a la luz. Las cartas están sobre la mesa y comenzó la cuenta regresiva, tanto para ordenar los papeles institucionales como para delinear el futuro político del arbitraje local.
EL COMUNICADO DE MARIO ALUZ













