¡Minuto por favor! Conocé a FACUNDO «GARZA» RUBIA

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Facundo «Garza» Rubia es uno de los mejores jugadores de Mendoza. Supercompetitivo, ganador y amado como odiado de la misma manera (FOTO: ARCHIVO SALTO INICIAL)

MINUTO POR FAVOR. Salto Inicial se mete en la intimidad de otro de los protagonistas del basquetbol de Mendoza. Momento de conocer un poco más sobre la vida de Facundo «Garza» Rubia. Implacable goleador de la Superliga. Si lo tenés en tu equipo lo amás, si te toca enfrente lo odiás. 

1 –  El mejor plantel que integraste

– Fue Anzorena en la Liga B. Equipazo con Solá, Baeza, Novello, Griffa, Olivares, el «Mula».

2 – Un rival

– Atenas Sport Club. Esa semana se respira otro clima en el club y esos partidos son muy lindos de jugar

3 – Un extranjero

– Ronnie White.

4 – Un entrenador

Uno solo no voy a poder elegir. Siempre tuve muy buenos entrenadores, que supieron sacar lo mejor de mí. Primero el Rafa Mascaró, que fue el que me enseño todo. Otro que te puedo nombrar es a Raúl Demonte. Con el que compartí muchos torneos fue Walter Gutierrez. Y uno que me brindó mucha confianza en la Selección fue Eduardo Nicastro.

5 – Un árbitro

– Mario Aluz. Creo que más allá de ser un excelente árbitro, es una gran persona. No tiene mala leche. Se puede hablar, te explica y quedó claro que todo lo que dirigió lo hizo por su gran capacidad.

6 – El mejor defensor

– Casi siempre jugó de mi lado. «Nano» Cangelosi, una bestia. Siempre le tocaba la más complicada. Sin dudas que es el mejor defensor de Mendoza.

7 – Un momento

– La Final de Anzorena contra Olimpia de Catamarca en cancha de Andes Talleres, para subir a la Liga «B». Eso fue impresionante. Perdíamos dos a cero y le ganamos los tres partidos acá. La cancha se venía abajo. Creo que sacamos el 110% cada uno, ganamos la serie y ascendimos.

8 – Música

Cuarteto, Reggaeton

9 – Ropa

– Jeans y remera

10 – Un sueño cumplido

– Era Cadetes de Anzorena y me llamaron a la Pre Selección Argentina. No me olvido más. Estaba en el club y justo llegó un fax en ese momento, en donde me citaban. No lo podía creer, fue tocar el cielo con las manos. Nunca me imaginé que lo podía llegar a lograr y que se diera, fue impresionante.

11 – Una cábala

– Si íbamos ganando, antes de los partidos saludaba al Preparador Físico, después a cada uno de mis compañeros, para terminar con el Asistente Técnico y el Técnico. Chocando las manos a cada uno. No tengo siempre la misma cábala. Las íbamos inventando.

12 – Ideal de mujer

– Mi mujer, Paula. Es la que siempre me bancó y estuvo al lado mío, en las buenas y en las malas. Y Juana, mi hija. Llegó para cambiarme la vida.

13 – Una virtud

– Me gusta ganar siempre. Hago la cosas al 100%, o sino no las hago.

14 – Un defecto

– Cabeza dura. Te digo las cosas en caliente, lo que pienso y no tengo filtro. Por ahí te juega en contra.

15 – Un amigo

Elijo al ex gordo «Ketchup». Está siempre, y apoyando en todo momento. Hizo locuras por nosotros como irnos a ver a Catamarca, a La Rioja, a Salta. Hoy sigo conservando esa gran amistad.

16 – El golpe más duro que recibiste

Cuando me lesioné en Anzorena. Tuve fractura del quinto metatarsiano. La verdad la pasé mal. Estuve tres o cuatro meses fuera de la canchas. Fue todo muy complicado.

17 – La piña más fuerte que recibiste

Fue jugando la Liga en Anzorena. «Palomo» Galarza había jugado la temporada anterior con nosotros y después se fue a Del Bono de San Juan. Jugábamos en San Juan y en una penetración, me saltó y me dio directamente en el tabique. Me explotó la nariz, no podía parar la sangre. Quedé muerto en el piso. Pero el «Palomito» es amigo, no pasa nada.

18  – La victoria más festejada

– Jugando para San José. Le ganamos la final a Rivadavia, que tenía el equipo de la Liga. Le ganamos en cancha de Atenas. Esos partidos estuvieron impresionantes, con lleno total todos los partidos. Fue hermoso.

19 – La derrota más dura

– Veníamos de jugar la Liga con Anzorena y nos cruzamos en una final con Macabi. Le ganamos el primer partido, y después nos dieron vuelta la serie. La verdad que teníamos todo para salir campeón y no pudimos.

20 – Un triple, tapa o asistencia que no se olvidan

– Asistencias con la camiseta de San José en una final ante Anzorena. Entramos al último cuarto perdiendo por veinte y se lo dimos vuelta. Desde el poste bajo, le di dos o tres asistencias a Velazquez, que metió tres bombas. Fueron claves para la remontada. Me voy acordar de por vida de ese momento.

21 – El mejor asador

– Matías Yunk. Es un crack. Se encarga de todo. Te espera con la mesa servida. Impresionante lo que cocina.

22 – El que nunca paga o invita

– Mi hermana Soledad. Ni el departamento en donde vive le conozco.

23 – El más salidor

– Lucas «Mula» Rubia. Sin dudas el número uno.

24 – La cancha más difícil

– La de Israelita Macabi.

25 – Un jugador que admirás

– Siempre en Anzorena me gustaba ir a ver la primera, para seguirlo a Eduardo Martín. La verdad un fuera de serie. Un jugadorazo. Impresionante. Tuve la suerte de compartir varios planteles. Era una cosa de locos verlo jugar y la facilidad para hacer goles.

26 – Tu trayectoria

– Nací en Anzorena, en donde estuve gran parte de mi vida. Después pasé a San José. Son los dos únicos clubes en donde jugué. No creo que vaya a cambiar o que vaya a ir a otro club.

27 – Un capitán o líder positivo

– En Anzorena cuando empecé, Marcelo «Tuco» Martín era tremendo capitán. Siempre positivo, manejaba el grupo, tiraba para adelante. A los más chicos los apoyaba un montón y sacaba lo mejor de cada uno para ganar. Gran capitán.

28 – Tu apodo a que se debe

– No me acuerdo quien me puso «Garza». Pero era por los brazos largos y las piernas largas.

29 – En que momento te agarra la pandemia

– Me agarra en un momento tranquilo, con mi cabeza a pleno con la construcción de mi casa. Me vino bien para estar enfocado en otras cosas y descansar un poco del basquet. Trabajando como se puede y siempre para adelante.

30 – Te queda algo pendiente en el basquetbol

– Haberme ido a jugar afuera en algún club de Liga y como me hubiese ido. Tuve muchas propuestas, pero nunca me convencieron. Hoy en día, me pongo a pensar y no fue una decisión mala.