Esto NO es básquet

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Lamentable. Desde la tribuna de San José ingresa una persona para golpear a Robles. / FOTOS: Jorge Ruiz.

CLAUSURA. POSTERGADO FECHA 13. ¿Papelón? Quizás queda corto para describir lo que sucedió en el partido entre Atlético San Martín y San José, que fue suspendido. Luego de la sanción de una falta técnica a “Nano” Cangelosi, seguida por descalificación tras su reacción; el caos se desencadenó por parte del Santo. A punto tal que ingresó una persona del público y agredió a uno de los árbitros.

Ningún sentido tiene que se analice lo poco que se jugó (menos de un cuarto y medio). Tampoco merecen análisis los hechos de violencia sucedidos, aún menos cualquier tipo de absurda explicación que se intente dar. Ni siquiera que las pulsaciones o revoluciones están a mil y se puede perder la cabeza. Toda persona centrada, sabe cómo y cuándo controlarse.

Adentro, son jugadores profesionales y deben comportarse SIEMPRE como tales. Afuera, la tribuna, como alguna vez se dijo en un programa de TV (Moria Casán en Bailando por un Sueño), es decorado. Por lo que si no van a alentar a su equipo, y por el contrario van a sacarse broncas o generar un clima hostil, se equivocan de lugar y deporte.

Parece haberse normalizado la intolerancia seguida por la reacción violenta como respuesta a algo que creemos nos perjudica, desfavorece o simplemente no estamos de acuerdo. Y eso, ciertamente, NO ES NORMAL. Menos aún llevado al ámbito deportivo, en un JUEGO. La figura de autoridad, el árbitro, se debe respetar, nos guste su cara, sus formas, lo que sea, o no. ¿Se puede equivocar? Claro. ¿Se puede discutir debidamente un error? Obvio. ¿Se lo puede agredir por lo que creamos es un error? JAMÁS.

Garza Rubia se molesta por la sanción de una falta por parte de Robles.

¿En qué se ha convertido el básquet? Pareciera que ya no se disfruta adentro ni afuera. Se ha hecho costumbre quejarse, discutir y sacarse excesivamente por todo lo que nos parezca incorrecto. No hay fanatismo, ni nada, que justifique lo que se vivió en la noche de este domingo en el estadio Esteban Costantini donde Atlético San Martín y Unión Deportiva San José jugaban un duelo equilibrado (16-16 en el primer cuarto).

Lamentablemente fue lo único equilibrado que hubo en la noche, al menos hasta los 3’10’’ del segundo cuarto, cuando Brentine Taylor acababa de meter una bandeja para el 22-18, festejándola con un grito como es su costumbre. Cuando debía salir del fondo Ignacio Cangelosi, tuvo un exceso verbal hacia Leandro Robles respecto al grito de Taylor.

El árbitro no dudó y cuando estaba sancionándole falta técnica al N°7 del Santo, éste le tiró el balón al juez. Inmediatamente Robles lo descalificó. Y estalló todo por parte de la visita. Facundo Rubia salió disparado hacia el árbitro para recriminarle el fallo, y detrás casi todos sus compañeros; excepto Anthony Joseph, Yago Prato, Joaquín Prato, Brian Krsul y Francisco Gómez.

Mientras Sebastián Mellado, dupla con Robles, intentaba interponerse entre su compañero y los jugadores del elenco santo; desde afuera ingresó un particular, simpatizante y pariente de San José, quien desde atrás agredió con un golpe de puño a Robles. Se produjo un tumulto importante, algunos intentaban separar, otros seguir recriminando a Robles.

Una vez que la situación se “calmó” adentro, con intrusos y jugadores alejándose de los jueces; Cangelosi se retiraba y de la bronca pateó y rompió una silla lo que casi genera una gresca mayor con la tribuna. Por suerte, esto no sucedió. Los árbitros mientras tanto, se dirigieron a la mesa de control, levantaron planilla y se retiraron. Y sí, está claro, así no va más.